domingo, julio 30, 2006

¿Día para meditar?, como si lo necesitara.

Hoy fue un día de aquellos del que no quisiera volver a hablar. Quizás sea una lucha neuronal producida por el alcohol la que me incita a relatar brevemente lo que siento ahora.

Desearía saber si hay alguna cura para las cicatrices del corazon, aquellas que no dejan al amor y su ballet despertar y regocijarse. Sé que no la hay, y si que tendré que aprender a llevarlas conmigo.

No necesito meditar por lo que paso hoy, no me hace falta. Hace mucho tiempo atrás tome la decisión de cerrar para siempre esos dolorosos capítulos de mi vida, voltear la página y empezar de nuevo. Bien cita un comercial televisivo: "Lo bueno de acabar algo, es que te permite empezar de nuevo".

No tengo muchos ánimos ni motivaciones para contar detalladamente que sucedió, pero será un día más que dejaré encerrado en el baul de los recuerdos.